CERVECERÍAS

Brouwerij St. Bernardus

En el año 1946 los monjes trapenses de la abadía St. Sixtus de Westvleteren, uno de los siete monasterios trapenses (trappist) que todavía elaboran sus cervezas "trappist", preguntaron a Evariste Deconinck, propietario de la pequeña fábrica de quesos St. Bernardus en Watou, si quería hacerse cargo de una parte de la actividad cervecera del monasterio, concretamente la parte comercial.

De este modo, los monjes seguían elaborando cervezas únicamente para su propio consumo,  para venta a particulares en la puerta del monasterio y para 3 locales de hostelería con contrato. Por el otro lado, la cervecería St. Bernardus, al mando de Evariste Deconinck y bajo estricto control de los monjes trapenses, elaboraba las mismas cervezas destinadas a la venta en el circuito comercial. Los beneficios de ambos centros de producción (los dos a 10 km. de distancia) se destinaban al monasterio de St. Sixtus y a obras benéficas. Para asegurar la misma calidad en ambos centros de producción el monje de origen polaco que era  maestro cervecero en el monasterio fue a Watou para elaborar la cerveza allí.

Así se construyó un nuevo edificio al lado de la fábrica de quesos para elaborar la “Sixtus de Watou”.

Etiquetas antiguas de la St Bernardus, bajo licencia de la Abadia St. Sixtus

En sus etiquetas ponía “Abadía St. Sixtus – Westvleteren” y las cervezas elaboradas en el monasterio mismo, como no eran para comercializar, se vendían sin etiquetas ! En 1959 Evariste Deconinck decidió cerrar la fábrica de quesos y concentrar sus esfuerzos en la venta de la cerveza !!

A principios de los años 60 Guy Claus, yerno de Evariste, entró en la cervecería y se negoció una nueva licencia con el monasterio para 30 años.

Durante los años 80 los seis monasterios trapenses vieron cómo algunos productores de cervezas comerciales se aprovechaban de la fama de los productos monásticos, vendiendo bajo el nombre de "cerveza de abadía" productos de una calidad muy desigual: algunas de pésima calidad y otras elaboradas cuidadosamente mediante el sistema de los monjes.


Para la protección de su propias normas de calidad los monasterios crearon una denominación de origen con el nombre de "authentic trappist product".
Como las cervezas elaboradas en la cervecería St. Bernardus no se podían considerar como “trappist”,   los monjes trapenses de St. Sixtus denunciaron su acuerdo de licencia con la cervecería St.Bernardus a finales de los años 80, con lo que ésta perdió así su licencia para elaborar sus cervezas con el nombre de Abdij St. Sixtus Westvleteren a partir de 1992. Por eso, a finales de los años 80 comenzaron a elaborar sus cervezas bajo el nombre de St. Bernardus.


A principios del Siglo XXI y para asegurar la continuidad en la cervecería después de próxima jubilación Guy Claus se asoció con un joven empresario y amante de la cerveza Hans De Pypere.
Juntos decidieron cerrar un acuerdo con el famoso maestro cervecero Pierre Celis, quien desarrolló la St. Bernardus Witbier ( cerveza blanca ) y la Grottenbier.




Las cervezas St. Sixtus Westvleteren son cada día más difíciles de conseguir, ya que no están en el circuito comercial (las botellas no tienen ni etiquetas). En el 2006 una sociedad estadunidense de catadores declaró la St. Sixtus mejor cerveza del mundo, por lo que a partir de este momento se abrió una caza loca por esta cerveza. Por muy buena que sea esta cerveza – una de las mejores sin duda – no justifica su actual situación de objeto de coleccionistas que quieren conseguir una botella a toda costa. Hay gente loca que pagan 20 € o más para una Sixtus en Internet, cuando se puede beber esta cerveza en el bar De Vrede en frente del monasterio por 3 o 4 euros. 

 Aunque las cervezas St. Bernardus no son trapenses y ya no tienen ningún vínculo con los monjes de Westvleteren, siguen siendo las mismas de antes (elaboradas a partir de las originales recetas de los monjes), y en Bélgica se siguen considerando como las cervezas de abadía más próximas a las trapenses y como tesoros de nuestra cultura cervecera belga !!!

La cervecería St. Bernardus, situada en las afueras del pueblo de Watou, en plena zona productora de lúpulo, es una de las pocas cervecerías de Bélgica que no tiene locales en propiedad, por lo que tiene que crear su mercado exclusivamente en base a la calidad de sus productos.


Se ha comprobado que el agua de Watou tiene características especiales muy adecuadas para la elaboración de cerveza. El agua de la cervecería St. Bernardus procede de sus propios pozos, situados a 150 m. de profundidad. Estudios científicos han constatado que el agua que utilizan ahora proviene de la zona francesa de St. Omer y de las lluvias caídas en los tiempos de Juana De Arco. Este agua ha pasado por diferentes niveles de la tierra durante su trayectoria a lo largo de los siglos.

La cervecería St. Bernardus elabora siete cervezas: St. Bernardus Pater, Prior, Abt, Tripel y Witbier. Las tres primeras se elaboran con las recetas de los trapenses, y su graduación en alcohol está en relación con el orden monástico, siendo el "pater" el fraile y el "abt" el abad. La Tripel es de creación propia y no tiene ninguna versión original que proceda de los monjes.

La Witbier y la Grottenbier tienen la “firma” de calidad de Pierre Celis.

Aunque la cervecería St. Bernardus tiene una producción muy limitada ha sabido mantenerse en el mercado a base de elaborar productos de altísima calidad.

Si en 2000 elaboraban menos de 10.000 Hl en el 2007 han producido 17.000 Hl y están en plena expansión preparando las obras de ampliación de la cervecería

Las cervezas elaboradas por esta fábrica:

St. Bernardus Abt

St. Bernardus Pater

St. Bernardus Prior

St. Bernardus Tripel

St. Bernardus Witbier