CERVECERÍAS

Sint Benedictus Abdij De Achelse Kluis ACHEL

Actualmente existen 6 monasterios en Bélgica que elaboran cerveza y los 6 son monasterios trapenses, donde los monjes viven en una comunidad cerrada, siguiendo la regla de San Benito.

Fuera del territorio belga existe otro monasterio trapense que elabora cerveza: el "De Schaapskooi" en Koninghoeven (Holanda). En este monasterio se fabrican las cervezas La Trappe.

La palabra "trappist" ("trapense") utilizada como denominación de origen de un producto se define como "producto elaborado por los monjes (o las monjas) trapenses dentro de su monasterio (o convento)." Este concepto es válido tanto para la cerveza como para otros productos elaborados como dulces, quesos, pastillas de levadura, etc...


LA HISTORIA DE LA ORDEN DE LOS TRAPENSES :

Durante la historia del cristianismo se han creado muchas ordenes monásticas que suelen definirse en gran parte por el nombre de sus fundadores, aunque diferencias entre los seguidores de un mismo fundador sobre sus ideas y reglas llevaron a menudo a cismas y a la creación de nuevas ordenes.

 

Los trapenses pertenecen a la orden de los cistercienses y siguen la regla de San Benito (480-547), por lo que a su vez son benedictinos. La regla de San Benito se basa en la idea de que el trabajo manual es fundamental para acercarse más a Dios. Así, los benedictinos vivían en clausura, alternando el trabajo manual con la oración.

San Benito decía que "había que vivir del trabajo de nuestras manos". Por eso todos los monasterios benedictinos se dedicaron a fertilizar los campos y a producir algún que otro producto para vender.

Como la Iglesia monopolizaba el conocimiento y la ciencia, y los monasterios eran los lugares donde se copiaban los libros y se estudiaba, no es de extrañar que los monjes hayan sido fundamentales en el desarrollo de la ciencia de la elaboración de cerveza.

En el monasterio donde vivía San Benito, Monte Cassino, en el sur de Italia, se servía vino a los huéspedes, pero a medida que la orden de los Benedictinos se extendió al norte de Europa comenzó a elaborarse cerveza en los monasterios . Así, el misionero San Columba, que cumplía su misión en Irlanda, escribió en el siglo VII sobre la cerveza que se elaboraba en su monasterio y en el monasterio de Sankt Gall, cerca de Zurich. Este último tenía en el siglo IX tres salas de elaboración de cerveza que se diferenciaban en función de las personas a las que iba destinada la bebida: una para los monjes, otra para los huéspedes y otra para los peregrinos.


A principios de nuestro milenio ciertos benedictinos, convencidos de que en sus monasterios no se seguían ya las reglas de San Benito, formaron otra orden con sede en Citeaux (Francia), en la que se retomaron las bases de la regla original. Por el nombre de la ciudad de su sede esta orden recibió el nombre de Cistercienses.

En el Siglo XVII el abad Rancé del monasterio cisterciense de La Trappe, en Francia, llevó a cabo una reforma en su monasterio caracterizada por una severidad extrema. Otros monasterios siguieron su ejemplo y así se formó la orden de los trapenses, conocida por sus reglas muy estrictas.

Los problemas originados por la Revolución Francesa y su anticlericalismo produjeron un éxodo de los monjes de Francia hacia países más seguros, y así se fundaron los monasterios trapenses en Bélgica y Holanda a finales del siglo XVIII y principios del XIX.


TRAPPISTENBROUVERIJ DE ACHELSE KLUIS- ACHEL

Escondido en un rincón perdido de Flandes, en la provincia de Limburg, cerca de la frontera holandesa, encontramos De Achelse Kluis. Hace más de 3 siglos que en esta tierra se vive siguiendo el espíritu de San Benito: "Ora et labora".


En 1656 se creó aquí un lugar de oración para los católicos del país vecino (y protestante), Holanda. En 1686 se transformó en una comunidad de ermitaños. Su desalojo obligatorio a causa de la Revolución Francesa dejó los edificios abandonados hasta 1846, año en que algunos monjes trapenses del monasterio de Westmalle fundaron el monasterio St. Benedictus, dentro del edificio de la ermita.


Las tierras yermas fueron transformadas para cultivarlas y prosperó la agricultura y la ganadería, creciendo poco a poco la comunidad monástica.

Después de la Segunda Guerra Mundial derribaron una parte de los antiguos edificios y empezaron la construcción de un nuevo monasterio.

En 1989 vendieron la mayoría de sus terrenos al Estado para la creación de un parque natural.


Ahora consiguen sus ingresos a partir de su tienda, una casa de hospedaje y una cervecería.

La última vez que se elaboró cerveza en Achel fue en 1914: comenzaba la Primera Guerra Mundial y los alemanes confiscaron todo el cobre para fabricar armas, desmontando la instalación cervecera.

En 1998 se instaló una pequeña cervecerÌa bajo la dirección de Fray Antoine. Los amantes de la buena cerveza llegaron de lejos para degustar los exquisitos caldos en el bar del mismo monasterio, donde se servía la cerveza directamente de los tanques.

Desde el verano de 2001 se embotella la Achel Rubia y en el verano de 2002 se llenaron las primeras botellas de la Achel Negra, las dos con segunda fermentación en botella.

Las Achel 5, tanto en versión rubia como negra, se siguen vendiendo exclusivamente en el bar del monasterio, desde donde se pueden seguir los trabajos diarios de la cervecería.

Las cervezas elaboradas por esta fábrica:

Achel Blond

Achel Bruin