Visita a Westvleteren – part 5

Seguimos con el relato de nuestra visita ….

Después de la explicación técnica del arquitecto Bob Van Reeth – ver parte 4 – tomó la palabra Broeder Joris, el monje cervecero y máximo responsable para la producción de las cervezas St. Sixtus.

El nos explicó que no ha sido fácil encajar este proyecto en su producción normal.

La cervecería, alojada dentro del monasterio, está diseñada y compuesta por los elementos necesarios para elaborar 4750 Hl por año (normalmente es su producción anual), teniendo muy poco margen para la ampliación de volumen.

En la elaboración participan 4 monjes (a turnos) y el día a la semana que embotellan, 11 monjes están involucrados. Aumentar la producción implicaría que los monjes necesitarían dedicar más tiempo a la elaboración de su cerveza, privándoles de tiempo para su actividad intelectual y espiritual.

Las botellas de Westvleteren, normalmente, no tienen etiquetas, no disponen en su linea de envasado de esta función. Como para este proyecto era necesario una imagen diferente, decidieron diseñar una botella especial, serigrafiada con toda la información necesaria, y ademas, dotándola con una imagen especifica para esta ocasión tan especial con el distintivo ( XII ).

La venta prevista para Bélgica de 93.000 estuches en el mes de noviembre consistía en un volumen extra de 1800 Hl, imposible de elaborar en un año. Para poder alcanzar esa cifra, empezaron a elaborar una producción de 100 Hl extra mensual, desde primavera del 2010, hasta alcanzar poco a poco la cantidad necesaria. Como no disponen de espacio en el monasterio, ni mano de obra para ello, una vez embotellada la cerveza – en su botella especial – la llevaron a unos almacenes donde empaquetaron las botellas directamente en sus estuches.

Así consiguieron la cantidad necesaria para su venta el 3 de noviembre 2011. Fue un éxito tremendo – tal como se reflejo en todos los medios de comunicación belgas. En su día ,en nuestro facebook, todos los enlaces a lo publicado en la prensa belga y los enlaces a las noticias de la televisión.

En dos días se agotaron los 93.000 packs.

Sabiendo que su monasterio – más concreto “De Vrede”, el bar de su propiedad frente del monasterio – es un lugar de peregrinaje para todo aficionado a la buena cerveza ( todos los amantes de la cerveza que visiten Bélgica pasan por ahí !! ) los monjes también han tenido en cuenta los aficionados a su cerveza fuera de Bélgica.
Han contactado con los mejores importadores de las cervezas trapenses en el mundo y han ofrecido a unos pocos elegidos la posibilidad de distribuir un lote de la Westvleteren XII a lo largo del 2012. Por la limitación de su producción sacan cada mes una producción extra para 1 país, por lo que a finales del 2o12, finalmente volverán a su ritmo normal.
Se han sorteado los lotes, de tal manera que cada importador sabía de antemano cuando tendría su lote de Westvleteren. En el caso de España nos ha tocado el mes de abril !!
Broeder Joris nos deja claro que la manera de presentar y vender su cerveza solamente en estuches de 6 botellas + 2 copas define su proyecto :
* nunca han querido vender sus cervezas en hostelería y ahora tampoco : el estuche va destinado únicamente al consumidor final que recibe a su vez 2 copas pequeñas, para poder disfrutar dos personas de una botella !!
* tanto en el estuche como en las botellas aparece una inscripción en la que se puede leer que al adquirir ese producto estas aportando parte del dinero necesario para la reconstrucción de su monasterio.
* los monjes imponen su sistema de comercialización hasta que llegue a manos del consumidor: el sistema de venta empleado en Bélgica tenía que garantizar que nadie podía comprar grandes cantidades para la reventa y cada importador ha tenido que presentar un sistema de venta con las mismas garantías.
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