Visita a Westvleteren – part 6

Una vez terminadas todas las explicaciones en la rueda de prensa nos faltaba una de las partes más interesantes de la visita.En compañía de Broeder Godfried y Bob Van Reeth (recordemos que es el arquitecto encargado de la obra) visitamos la parte nueva del monasterio. Desde la sala de reunión pasamos por un patio verde a la parte nueva del monasterio, a través de un pasillo desde donde se podía ver el cementerio privado : dos de sus laterales dan a la nueva y la antigua iglesia. En él descansan todos los monjes desde la construcción del monasterio.

 

Accedimos al nuevo patio central, el claustro (pasillos que rodean al patio central) está protegido por cristal para evitar el frío. Rodeando al patio han plantado hileras de árboles que en invierno dejan pasar el sol y en verano lo filtran evitando así el excesivo calor.


En esta zona coincidimos con el monje más anciano de todos haciendo su “carrera de F1”: tiene 100 años y aparentemente tiene buen aspecto pese a su avanzada edad.

 

Desde el claustro se accede a todas las partes importantes en la vida diaria de los monjes: en primer lugar la iglesia – ya en función anteriormente – de líneas sencillas, rectas y de alta funcionalidad.

Otra entrada da acceso a la sala capitular, lugar donde se organizan las reuniones de los monjes, y otra a la sala de lectura, también llamada armariolum.

Finalmente llegamos al refectorio (comedor de los monjes), incorporado en la parte baja de la primera iglesia. La sala es rectangular, en el centro hay una mesa en forma de U donde se desarrollan las comidas, realizadas en absoluto silencio solo roto por las lecturas que un monje hace desde un atril.

Nos cuenta Broeder Godfried que los monjes tienen derecho a una cerveza por comida, la cerveza ha formado parte de la dieta de los monjes desde siempre. No obstante, solamente 6 de los 22 monjes optan por esta posibilidad, entre ellos él mismo.

 


Desde el claustro, al lado del comedor, una escalera sube a la primera planta donde se encuentran las celdas/habitaciones sencillas de los monjes.

 

Cerca de estas está la nueva biblioteca, incorporada en la parte alta de la antigua iglesia.

Nos quedamos estupefactos de la manera que el arquitecto ha adaptado la antigua iglesia dividiéndola en comedor abajo y librería arriba : abajo ha abierto una gran ventana que nos deja ver las mesas y sillas del comedor y arriba vemos las ventanas originales de la antigua iglesia que ahora dan luz natural a la nueva librería, bajo el tejado original.

 

Nos enseñan algunos de los antiquísimos libros que toda buena biblioteca monacal debe tener.

La semana que viene : la última parte de nuestro relato y las fotos de lo que más nos interesa : la cervecería del monasterio St. Sixtus de Westvleteren !!

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